Christopher Nolan convirtió el set de La Odisea en un espacio libre de celulares. Como un espacio libre de humo, pero libre de celulares. Tom Holland contó que ni siquiera podía chequear el resultado de un partido durante el rodaje.
¿Por qué, para qué?
Para crear un ambiente de trabajo único, de foco y atención real. Nolan no usa smartphone: dice que, si tuviera uno, sería tremendamente adicto. Y aprovecha los momentos en que la gente más usa el teléfono (esperando el tren, en un aeropuerto, esperando a alguien en un restaurante) para pensar cómo seguir con sus proyectos. No mata el tiempo con scroll infinito: lo usa para pensar.
¿Más foco, más productividad?
La película estaba planificada para 100 días de rodaje y se terminó en 91, dentro del presupuesto. ¿Será que no usar el celular sirvió para enfocarse más?
No se puede atribuir todo a una sola decisión, pero sí sé lo que se siente en un espacio sin celulares: la energía es más compartida, más simbiótica entre los presentes. Todos están ahí, en la misma, y eso se nota.
En un set, además, hay otra razón de peso: lo que se filma no sale antes de tiempo. Sin fotos del set, sin spoilers, sin filtraciones.
Fuentes

