Hay una resistencia silenciosa para recuperar los lugares que sostienen a una comunidad. El sociólogo Ray Oldenburg llamó “tercer lugar” a esos espacios del barrio donde apenas nos conocen: el café, la plaza, el bar de la esquina. Lugares donde somos uno más entre varios, pero que nos sirven para sentirnos parte de algo.
Lo que perdemos resolviendo todo online
Estos lugares, muy amenazados por las nuevas formas de vincularnos, van resurgiendo de a poco de la mano de algunos valientes que ven en ellos un valor incalculable. Uno de mis ejemplos favoritos es el de Martina Alfuso, creadora de Bar de Viajes, quien propone recuperar los bares de toda la vida para que sigan siendo lugar de encuentro.
En la practicidad de resolver todo online perdemos la oportunidad de crear y sostener vínculos casuales pero recurrentes, que son una parte esencial de una comunidad. Y sentirnos parte de una comunidad es fundamental para que, lo que pasa en nuestro barrio, nos importe.

